jueves, 26 de noviembre de 2015

Volviendo a compartir libros patagonicos

Amigos: Este año 2015 he estado bastante floja con mi blog. Tengo muchos libros que compartir con ustedes, algunos muy interesantes, otros no tanto, pero cada uno de ellos deja algo de conocimiento sobre esta tierra maravillosa llamada Patagonia. En lo relativo a mi zona geográfica prefiero diferenciarla y decirle simplemente Aysén. Aysén es una palabra bonita, es como mágica ,y encierra enigmas difíciles de resolver. Me gusta diferenciar a la Patagonia con Aysén. Mi región es una zona que recorrida de norte a sur nos regala una belleza incomparable, decenas de ríos, lagos, lagunas, fiordos, ventisqueros, cerros cuyas siluetas resultan caprichosas, estepa, bosques y montañas. El agua cae desde la cordillera por cientos de cascadas y en relidad no hay monotonía en el paisaje.Aysén tiene en gran parte de su territorio un cielo azul intenso y una policromía de verdes. Es una región muy bella y solo hay que venir a conocerla.
Hoy les entregaré la portada de un libro precioso en todos los sentidos, una linda edición, bellas fotografías y un relato ameno sobre la Laguna San Rafael. Su autor es un aisenino isleño, nacido en Caleta Andrade, de profesión marino y que durante muchos años navegó por los canales de Aysén y quien nos entrega en este bello libro, su mirada y sus conocimientos. Un muy buen libro que vale la pena leer.